Av. Universidad 371-A
Col. Narvarte
CP 03020 México, DF
Tel/Fax 56694841

Boletín de Comunicación de Leche y Miel Producciones

Temas:
1. EL PROPÓSITO DE LA CREACIÓN DEL HOMBRE
2. LA AUTORIDAD EN LA FAMILIA

EL PROPÓSITO DE LA CREACIÓN DEL HOMBRE
Por Marco Barrientos

Hemos sido llamados a un compromiso eterno con Dios. Dios es Espíritu y los que le adoran deben hacerlo en espíritu y verdad. (Jn 4:23).
Solamente el Espíritu Santo puede habilitar a una persona a adorar a Dios aceptablemente.

A. EL HOMBRE FUE HECHO PARA ADORAR A DIOS.

El hombre fué creado, y después de la caída redimido para que fuese un adorador del Dios Altísimo.

1. Dios dijo al hombre: "Por encima de todas las creaturas que
he hecho, tú me puedes adorar como nadie más puede hacerlo".
2. La caída del hombre constituye una Alta Traición y el hombre
arroja al lodo el arpa que Dios le había dado.
3. Esta fué la razón por la cual vino Jesucristo:
Para transformar rebeldes en adoradores.
Ef 1:5-6, Ap 1:6, 1P 2:5, Ex 19:6.

B. LA ADORACION ES LA OCUPACION NATURAL DE LOS SERES MORALES.

* La Adoración es un imperativo moral.
* La Adoración es parte de nuestra naturaleza.
* Sino adoramos a Dios, adoraremos otra cosa Rom 1:18-28.

DEFINICIONES:

ACCION DE GRACIAS:
Nuestra respuesta a las obras de Dios en nuestras vidas. Expresión de Gratitud.

ALABANZA:
Nuestra respuesta al carácter de Dios y a sus atributo. Demuestran nuestra admiración.

ADORACION:
Nuestra respuesta a la Presencia de Dios. Reconocimiento de quien es El.
La Adoración debe ser experimentada. No puede ser aprendida en un salón de clases. Es la combinación de expresión y actitud.

1. Adorar es "sentir en el corazón".
2. Adorar es "expresar en forma apropiada" lo que sientes.

¿Qué vas a expresar?.
"Un sentir humillante, pero deleitoso de reverencia y admiración
de asombro y maravilla".
El adorar a Dios es deleite pero también es algo humillante.

C. FACTORES PRESENTES EN LA ADORACION.

1. Confianza Ilimitada:
No puedes adorar a alguien en quien no confías.
2. Admiración:
Apreciar la excelencia de Dios.
3. Fascinación:
Llenarse de entusiasmo y emoción. Ser cautivado con la idea
de que Dios; maravillado con asombro ante la inconcebible
magnitud y esplendor del Dios Altísimo.
4. Adoración:
Amar a Dios con todas nuestras fuerzas.
Amar a Dios con un deseo intenso, con reverencia.
En ocasiones esto nos llevará a un silencio en su presencia.

CONCLUSION: Nuestra adoración depende directamente del concepto
que tengamos de Dios. La gente que tiene un bajo
concepto de Dios nunca podrá adorarlo.


INICIO

Ante todo, acérquese a Dios y pídale perdón por no haberse sometido a Él. Entréguese a Dios para que Él vuelva el corazón de sus hijos hacia usted. Solicite perdón a su familia por no haber sabido ejercer la autoridad que Dios le otorgó. Pida a Dios sabiduría para ejercer esa autoridad con amor, ternura y responsabilidad. Y finalmente, algo muy sencillo, pero importante: perdónese a usted mismo por no haber sabido hacerlo y decida ser un padre “muy padre” (muy bueno). Usted es el mejor padre para sus hijos.

LA AUTORIDAD EN LA FAMILIA
Por José Luis Hernández Moreno

En esta ocasión, continuaremos comentando, en familia, acerca de la autoridad del hombre dentro de ella.

La autoridad es puesta, no impuesta

Una de las cosas que debemos aclarar es que toda autoridad es puesta por Dios, pero no impuesta. El hombre no puede ejercer “su autoridad” de forma arbitraria; debe ser reconocida, no impuesta. Es decir, el hombre es la cabeza de la esposa; esa es su posición. Sin embargo, el liderazgo y el respeto de su familia debe ganarse, así como el reconocimiento de autoridad que Dios le ha dado.

La autoridad debe ser reconocida

Esto quiere decir que el hombre debe ganarse el reconocimiento; él puede tener la autoridad y no ser aceptada por su familia. Esto se debe a que el hombre no se ha sabido ganar el respeto y el liderazgo familiar; legalmente, tiene autoridad, pero vitalmente no la ha conquistado.

El abuso de autoridad

Esta situación de estar en una “posición de autoridad” y no tenerla, lleva a las personas a buscar, en forma violenta (o como sea), ejercer su autoridad. Es típico escuchar decir “Aquí mando yo”.

Cuántas veces se trata de imponer la autoridad paterna a gritos o con regaños y amenazas, y en otras ocasiones con chantajes. “Si me obedeces te doy tal cosa”. Es necesario que reconozcamos que la autoridad no se gana con intimidaciones ni con amenazas.


La autoridad del Padre

La autoridad del Padre de familia proviene de Dios. Como padres, tenemos autoridad cuando nos sometemos a Él y es reconocida por nuestra familia cuando, con respeto y ternura, asumimos nuestra responsabilidad de ser la cabeza de nuestra esposa y de nuestra familia.

Nuestros hijos aprenden por el ejemplo que ellos ven en nosotros. Si ellos se percatan de que amamos a Dios, también ellos los amarán. Si obedecemos a Dios, también ellos lo obedecerán, y si lo hacen, entonces también nos obedecerán.

Importancia del ejemplo

La desobediencia y la rebeldía de los hijos regularmente provienen de los padres. Un padre que trata mal a su esposa no espere tener hijos que sean buenos con mamá. Una madre que no respeta a su esposo no espere que sus hijos honren a papá.

Desgraciadamente, hemos conocido lo impactante que es el ejemplo que, como padres, damos a nuestros hijos. Ellos son un reflejo fiel de lo que hacemos en casa. La pregunta es: ¿Qué ejemplo les estamos dando?

Qué hacer para restaurar la autoridad

Posiblemente usted, amigo lector, se está preguntando: ¿qué puedo hacer para que mi familia reconozca la autoridad en mí? ¿Cómo ganar el respeto que mis hijos me han perdido?

Ante todo, acérquese a Dios y pídale perdón por no haberse sometido a Él. Entréguese a Dios para que Él vuelva el corazón de sus hijos hacia usted. Solicite perdón a su familia por no haber sabido ejercer la autoridad que Dios le otorgó. Pida a Dios sabiduría para ejercer esa autoridad con amor, ternura y responsabilidad. Y finalmente, algo muy sencillo, pero importante: perdónese a usted mismo por no haber sabido hacerlo y decida ser un padre “muy padre” (muy bueno). Usted es el mejor padre para sus hijos. Mi deseo es que todo salga bien si ha tenido problemas en esta área de su vida, y que Dios le bendiga mucho, pero muchísimo.

INICIO

Importancia del ejemplo

La desobediencia y la rebeldía de los hijos regularmente provienen de los padres. Un padre que trata mal a su esposa no espere tener hijos que sean buenos con mamá. Una madre que no respeta a su esposo no espere que sus hijos honren a papá.

Desgraciadamente, hemos conocido lo impactante que es el ejemplo que, como padres, damos a nuestros hijos. Ellos son un reflejo fiel de lo que hacemos en casa. La pregunta es: ¿Qué ejemplo les estamos dando?

| Home | Marco Barrientos | Kids | Roy | Grady Pope | Audiolibro | Catálogo | Hallal | Mi Cuaderno | Tonos | mp3 | Contáctanos | Links |